Aunque en la ciudad existe una oferta amplia de clases de yoga, en muy pocos espacios se da a conocer el paso a paso de la práctica, de manera que las personas entiendan las particularidades de cada momento y cómo estos se entrelazan. Esto genera una gran dependencia hacia los profesores de yoga e impide que las personas logren establecerse en una práctica independiente, acorde con sus necesidades del momento y sostenible en el tiempo.